La translocación silvestre a silvestre del ocelote “Messi” marca un acontecimiento inédito en la conservación de fauna en Argentina y América. Por primera vez, un ejemplar de Leopardus pardalis se trasladó desde un ambiente natural en la provincia de Jujuy hasta el Parque Iberá, en Corrientes.
El objetivo consiste en recuperar la presencia de este felino en una región donde desapareció hace una década y en restaurar el equilibrio ecológico en uno de los humedales más extensos de Sudamérica.
El trabajo conjunto entre jurisdicciones provinciales, centros de cría y entidades de rescate permitió implementar una estrategia innovadora de conservación: la translocación de un ocelote salvaje para reforzar la población en Iberá. “Messi” permanece bajo observación en el parque y se prevé su futura liberación, lo que representa un avance relevante en el uso de nuevas herramientas para la recuperación de la biodiversidad en el país.
El proceso fue llevado a cabo semanas atrás mediante la coordinación entre Rewilding Argentina y otras organizaciones públicas y privadas.
De acuerdo con la fundación, Messi es el primer ocelote translocado de un ambiente silvestre a otro en Argentina y América dentro de un proyecto de reintroducción de la especie. El animal fue capturado en una reserva privada de Ledesma en Jujuy y, a fines de 2025, se trasladó al Parque Iberá. El procedimiento, definido como translocación silvestre a silvestre, implica mover individuos entre áreas naturales para fortalecer o recuperar poblaciones locales.
Un integrante del equipo explicó en un video institucional que este tipo de traslados resulta fundamental porque quedan muy pocos individuos y los registros en la región son escasos desde hace años. “Translocar animales salvajes es lo ideal para poder recuperar una especie. Un animal que ya sabe cazar, ya sabe vivir en su ambiente. A diferencia de los animales de cautiverio que nosotros les tenemos que enseñar a cazar, tenemos que hacerle monitoreo intensivo para saber que están bien. Un ocelote salvaje lo liberamos, sabemos que se sabe alimentar y es lo más importante”, detalló. Agregó además que esperan concretar más traslocaciones para reforzar la presencia del ocelote en el Parque Iberá.
La organización explica que, tras un breve período de adaptación, Messi quedará liberado en Iberá, donde se espera que su presencia contribuya a restablecer el rol ecológico de la especie. El ocelote es el mayor de los felinos manchados pequeños de América y ocupa el tercer lugar en tamaño entre los felinos del continente, después del yaguareté y el puma. Su regreso al humedal busca controlar la densidad de presas y mejorar la funcionalidad del ecosistema, según los especialistas de la ONG.
Centros de cría, bioparques y zoológicos donaron ejemplares para la reintroducción, y actualmente algunos individuos se encuentran en etapa de preaclimatación en la Reserva Rincón del Socorro, cerca del paraje Uguay.
En 2023, los ocelotes Tomi y Luna ya fueron liberados en el Parque Iberá, y en septiembre de 2025 lograron introducir a la pequeña Pelusa, entre otros. Mientras tanto, más ejemplares continúan bajo seguimiento en el marco de la misma iniciativa. El caso de Messi se integra a esta línea de trabajo que, desde 2021, refuerza la recuperación del ocelote en la región.

















